Durante la experiencia que pudimos compartir con los jóvenes de la Asociación Pro Juventud de San Felipe-APROJUSAN uno de los jóvenes que también pese a que era un poco tímido en ningún momento nos privo de dejarnos ver cuál era su pasión, este es Edward.

Edward es un joven de 10 años que permitió que su pasión le cambiara su vida, el amor que le tiene al futbol le ha permitido alejarse de vicios y enfocarse en su diario vivir a esforzarse aún más para no perder la oportunidad de seguir jugándolo, su pasión se ha convertido en algo tan grande que le ha cambiado su vida.
Cuando llegamos a la fundación el primero en recibirnos fue este joven, nos recibió con una mirada nerviosa que provoco que se volteara y se enfocara directamente en patear el balón, el balón con el que jugaba estaba desinflado pero eso no impedía que él no se sintiera como si estuviera jugando un juego de futbol, aunque se mantenía callado cuando se le intentaba preguntar algo tan sencillo como su nombre, no tenia temor en manifestar “Mira como domino el balón”, “Chequea este truco” o “Intenta quitarme el balón” se notaba en su cara la felicidad que podía trasmitir cuando se trataba de coquetear con el balón.

Edward en sus intenciones de mostrarnos el talento que tenia [tal como si fuéramos un par de caza-talentos] decidió agarrar un par de llantas y utilizarlas de “portería” pero al no haber tantos para jugar, decidió intentar desde lejos un “reto” de quien podía hacer pasar el balón por el centro de la llanta, luego de unos 6 intentos y al haber fallado todos sus intentos decidió acercarse e intentarlo, la primera vez paso por arriba y exclamo “Uy creo que la falle igual que Cristiano Ronaldo, pero creo que con un poco más de practica la meto como Messi” corrió y tomo el balón, no dejo de intentarlo hasta que lo logro [4 intento] en ese momento sonrió y decidió descansar un poco, yo me le acerque y pregunte “¿Cuál es tu nombre?” a lo que miro con sorpresa y me dijo “espérate” prefirió irse sin responderme, hacia su intento de no mirarme ni de estar cerca mío, solamente debía acercarme un poco y este corría, la verdad era muy confuso el porqué no dejaba de huirme.

Luego de un tiempo preferí respetar su espacio y no volver a “molestarlo” pero lo observaba de lejos, Edward tenía una gran energía, le gustaba participar de todas las actividades y juegos, sin duda ya no era el mismo niño que no pudo sostenernos la mirada por timidez cuando llegamos luego de que este comió decidió acercarse a mí y decirme “¡Hey! ¿Entonces que me decías?” debido a que ya sabía su nombre preferí preguntarle otras cosas especialmente lo que me causaba mayor curiosidad.
Yo: “¿Por qué la timidez con nosotros?”
Edward: “Es la experiencia de la calle, mi mamá me dijo desde chico que no podía estar hablándole a extraños porque me hacían daño, claro que yo no le hacía caso, pero hace mucho tiempo [2 años] unos “manes” más grandes que yo no conocía me pidieron que peleara, yo lo hice y me pegaron dos veces, en la calle y en la casa, me di cuenta que yo tenía la culpa de lo que me había pasado por hacer caso a los que no conocía, no todos son buenos y mejor es conocer a la gente”
Yo: “Esa es una gran lección que utilizaras para toda la vida solo no la olvides, pero ¿Por qué te escapabas de mi?
Edward: “Tú estabas “cool” desde un principio, pero cargas una cámara y no se para que quieres fotos mías, al menos que me vuelvas famoso –ríe a carcajadas- pero no es nada contra ti, solamente no me sentía cómodo que me preguntaras mi nombre, pero yo no soy malo, si quería que me mostraras las fotos y preguntarte algo”.
Yo: “¿Qué quieres preguntarme Edward?”
Edward: “Yo quiero que me enseñes las fotos y si hay alguna que me gusta, quisiera saber si cuando regreses me la puedes traer impresa para tenerla en mi cuarto”.
Yo: “Bueno tenemos un trato, yo te las voy a traer y claro que te las muestro, pero yo quiero se nota que te gusta mucho el futbol ¿Por qué?
Edward: “A quien no le gusta el futbol –exclama- ese es el deporte de aquí, si no juegas no estás en nada, pero a mí me gusta desde los 4 o 5 años que jugaba con mis vecinos y siempre les ganaba, me gustaba lo que sentía por dentro cuando les hacia un truco o les metía un gol, eso provoco que me gustara mucho más”.
Yo: “y ¿Estás jugando en una liga?”
Edward: “Para mejorar mi nivel es necesario que juegue, actualmente estoy en la copa de barrio, soy el delantero de mi equipo y llevo 5 goles anotados, pero hay “otros” que son buenos por lo que tengo que ver como los supero en la cancha para lograr que me miren a mí, y no a ellos”.
Yo: “¿Ese es tu sueño?”
Edward: “Sueño con ser futbolista, llegar a ser grande y poder tener dinero, quien sabe y podría ayudar a la gente con la que me he criado que tiene problemas a veces, pero las cosas no son fáciles me enfrento a muchos niños solo en un barrio –medita un momento- piensa en la cantidad que lo juegan por todo el país, veo que es muy difícil, por eso intento hacer lo que me dice el entrenador “No mires tanto el balón, siente el balón” y por eso me pongo a practicar aunque siento que cuando intento es cuando no puedo, no me voy a rendir”.

Yo: “¿Cuál es tu equipo?”
Edward: “Eso ni se pregunta, soy 100% del Barcelona ahí juegan Neymar y Messi que son los mejores del mundo es a ellos quienes intento imitar para mejorar mi juego, pero casi nadie llega y tengo que empezar a ver para abajo sin dejar de aspirar a lo grande, pero el camino hay que recorrerlo paso a paso”.
Yo: “Le vas a uno de los mejores equipos del mundo, pero ¿No apoyas la LPF?”
Edward: “De ahí salen nuestros jugadores, esa es la liga de la “pasión” le voy al Plaza Amador, pero me gustaría jugar para el Chorrillo porque de ahí salió “negritillo” que es un “crack” y te entrenan para ser mejor, me gustaría que en un par de años tener la camiseta “9” diga mi nombre, con eso también sueño, pero más me gustaría poder jugar en la selección y poder llevar el nombre de Panamá con orgullo”.
Yo: “¿Quién es tu jugador favorito? Y ¿Por qué?
Edward: “Messi por ser el mejor del mundo, ese hace de todo. Mis metas seria poder ser como Gabriel “Gaby” Torres, Luis “Matador” Tejada o Alberto “Negritillo” Quintero porque ellos demuestran que los sueños se pueden hacer posibles y no importa de dónde vengas, “Negrito” es de aquí cerca y mira qué lejos ha llegado ellos son personas que se han sacrificado, no dejaron de perseverar y sudan gota a gota por eso llegaron donde están y pudieron cambiar su vida”.
Yo: “¿No tienes otro sueño aparte de querer ser futbolista?”
Edward: -piensa por 2 minutos- “Bueno no me veo siendo otra cosa, pero podría ser cualquier cosa en la que pudiera ayudar a otros, no importa si es protegiendo, educando o haciendo otra cosa es suficiente con salir adelante y poder tener un mejor futuro”.
Yo: “No te gustaría ser ¿Político?”
Edward: “Ese parece ser un trabajo muy difícil, mi mamá, mis tíos y mis vecinos hablan todos muy mal de ellos, parecen que no hacen el trabajo como deben e incluso a veces nos afectan, si nos hacen daño no deben ser muy buenos, yo podría hacerlo si me dicen que puedo hacer un bien haciéndolo, y que la gente no me acuse de nada”.
Yo: “y ¿Cómo te va en la escuela?
Edward: “A veces es muy difícil, pero yo intento estar muy pendiente para que me vaya bien, me dice mi primo José, que esa es una oportunidad que tengo que aprovechar porque con ella es de la única manera que puedo vencer las cosas malas que tengo de frente y con la que podría ayudar a mi familia, así que si con eso puedo ayudar a mi familia para que las cosas mejores aunque se “aburrida” y demore demasiado mejor es que la termine, sin ella no podría lograr que mis sueños sean reales”.
Yo: “¿Nunca has pensado en dejarla, cierto?
Edward: “Toca resistir. Si no quisiera un buen futuro podría pensarlo e incluso decidir hacerlo, pero mi futuro depende de ello así que no puede estar en mis planes”.
Edward es un joven que sin darse cuenta ha cambiado su vida de manera muy significativa, para quienes conocen la realidad del barrio donde vive y la presión social sobre niños de su edad saben que se encuentra en la edad en la que la mayoría de los niños son reclutados para pertenecer a una pandilla, es un niño que en su diario vivir se enfrenta ante situaciones adversas que lo ponen en riesgo, si no fuera por su propia determinación, las enseñanzas de su familia y la intervención de APROJUSAN ha logrado seguir adelante sin mayor problema.

Sin saberlo ha recibido valiosas herramientas que le ayudan en su lucha diaria, el solo hecho de conocer cuán importante es la educación, de no ser tan confianzudo con quien llegue y se le ponga frente y que pueda tener tan claro cuál es sueño y que para él tiene que trabajar duro para poder lograrlo sin olvidar que intenta siempre ver cómo podrá ayudar a los demás al cumplirlo. El impacto que tienen las actividades para jóvenes como Edward es importante en el proceso para otorgarles la oportunidad de tener un mejor futuro.
Edward es un niño que pese a tener solamente 10 años en ocasiones parece ostentar una mayor edad, puede lograr recordarnos que lo más importante de soñar, no es solamente tener un sueño si no salir en cada momento a enfrentarnos a cada situación para poder hacerlo una realidad.
Los niños son excelentes espejos, pues durante nuestro camino a la adultez olvidamos ciertas cosas y perdemos en ocasiones la curiosidad, motivación o energía que caracteriza a un niño es necesario que no seamos tan “necios” como para ignorarlos, conviene compartir con ellos y escucharlos, la mayoría de las veces son excelentes profesores que nos recuerdan las lecciones que se pierden dentro de nosotros.

[Nota Editorial: Para quienes se interesaron en que foto le gustaron a Edward fueron dos su favoritas: la primera corresponde a la foto portada del post a la que el denomino “La típica foto de futbolista” y la segunda es la que fue titulada “Impresionar a otros con mi juego me motiva”.]