Este es el especial de San Valentín que les presento queridos lectores, fue una mera coincidencia encontrarme con Vielka y Didimo, posiblemente quienes han caminado por Calle 8va Este entre Avenida B y Calle Eloy Alfaro (Presidencia) para ubicarlos un poco más la calle del restaurante Grapes, sí han pasado por esa calle seguro han visto a un hermoso Husky siberiano blanco custodiando la puerta de la 3-49.

Fue justamente “lobo” como le llama la mayoría en el barrio quien asomado a la puerta me empezó a “chillar” yo seguí caminando, pero me voltee y vi los ojos de ese perro, y me regrese donde él, cuando me asomo adentro de la casa pude ver a la pareja sentada en el sillón riendo a carcajadas, compartiendo una mirada de amor [Desde ese momento supe que esta sería la historia] así que sin pensarlo dos veces los salude e inmediatamente pregunte si no les molestaría que les hiciera una entrevista.
Didimo sonrió y exclamo “¡Claro que sí! ¿Que estas esperando? Entra y hablemos” fue cuando su señora me ve la cámara y de una sale corriendo a esconderse, mientras Didimo decía “Ay mi “Vielkis” no te pongas en esas” ella se escondió detrás de la puerta, mientras el luchaba con “snow” [verdadero nombre de “lobo”] para que no se abalanzara contra mí y me lamiera [un poco más de lo que ya había hecho] pero luego de un momento todo se tranquilizo. Ahí todo se tranquilizo y parecía poder hablar con ellos, o bueno con el, porqué la señora se negaba a hablarme.
Yo: “¿Cuál es tu nombre?
Didimo: “Me llamo Didimo Rivera –exclama con orgullo- y mi señora se llama Vielka de Rivera –exclama con aún más orgullo-.

Yo: y ¿Hace cuanto tiempo están juntos?”
Didimo: “Hace 35 años que estamos juntos, y seguimos acumulado kilometraje en esta relación”.
Yo: “Y ¿Cómo la conoció?
Didimo: “Bueno, yo trabajaba desde los 14 con mi papá, yo no vivía aquí de niño, viva en la ciudad, pero en mi trabajo era contratista y unos amigos le pidieron que hiciera un trabajo en su edificio [calle 4ta] y ella era la vecina del apartamento de arriba, apenas la vi me gusto esa mujer tan hermosa que ni me dejaba trabajar” –rie-
Yo: ¿Que le gusto de ella? ¿Tenía algo diferente a las otras?
Didimo: “Era la mujer más hermosa que había visto en mi vida y estaba flaca, no como ahora… -Vielka lo mira feo y el rie- pero lo que ella tenía era algo que ninguna mujer me había hecho sentir, solamente no puedo describirlo, es algo que se siente, pero no se dice con palabras es algo que podían tener todas, pero que ella lo tuviera lo hacía más especial fue algo tan sencillo que me decía por dentro “Es ella”.
Yo: ¿Cómo la conquisto?
Didimo: “Los hijos de los amigos de mi papá que vivían debajo de ella, yo iba con las escusa de que los visitaba, pero hacia de todo para encontrármela y hablar, pero la que lo mato a ella fue que yo tenía plata en ese tiempo, tenía mi carro y por eso ella se vino conmigo”.
-Vielka inconforme interrumpe-
Vielka: “Lo que paso es que mi mamá era muy sobreprotectora conmigo y ni siquiera me dejaba ir a la tienda sola, pero ya a él lo conocía y como la ayudaba, a veces iba a la casa, y yo era muy rebelde –confiesa- me gustaba que fuera más grande, así que como me gustaba un poco, era el hombre con el que más había compartido, fue fácil el día que le pedí que nos escapáramos juntos.

Yo: “Las historias cambian a medida de quien las cuente, todo depende de cómo se perciba, pero ¿Qué le gusto de Didimo? Y ¿Cuándo se escaparon?”
Vielka: “Yo tenía 17 años cuando nos escapamos. Me gustaba que él fuera detallista, que no me dejaba de sorprender, siempre hacia de todo para que lo viera cuando venia, tiraba piedritas o gritaba “DIDIMO ESTA AQUÍ” y así yo me daba cuenta, como muchos hombres también tenía mucha “labia” no paraba de decirme cosas bonitas, y también que era de gran corazón y muy decidido en sus convicciones, no creo que otro me hubiera gustado como él”.
Yo: ¿Qué les gusta del otro, hoy en día?
Didimo: “¿De esa que está ahí? –pregunta- de esa no me gusta nada hoy en día –ríe a carcajadas- ella me regaña mucho, pero me gusta que nunca me abandone, que me acompañe y me cuide como lo hace, ya no hace “nada” solamente me consiente y de eso no me quejo”.
Vielka: “Ese es un “terco” quiere andar haciéndole mandados y trabajos a todos, esa gente no le paga nunca, yo solamente lo regaño para que no lo agarren de tonto, a mi me gusta tener que cuidarlo y poder disfrutar mis días junto a él, a veces es “pendejo” pero lo hace para que me ría, me pongo brava al principio, pero me rio luego”.
-Interrumpe un niño y exclama- “Tío “didi” vamos a jugar al futbol” –él se levanta- y yo no dudo de aprovechar el momento.
Yo: “Vielka ¿Qué es el amor para ti?”
Vielka: “Pobre ese niño, su padre fue arrestado por posesión de armas y lleva 4 años, la mamá trabaja todo el día y hasta que está demasiado flaca, lo cuidamos como hijo para que no se vaya por mal camino”.
“El amor es la fuerza interna que a pesar de las altas y las bajas que vives siempre en la relación te mueve a que sigas junto a la otra persona, nosotros tuvimos tiempos muy feos, pero siempre luchamos por seguir las cosas adelante, a veces yo me sentía por dentro que no podía y pensaba en nuestros hijos, lo veía a él y lo perdonaba, en su mirada siempre me mostraba el arrepentimiento, hoy posiblemente el amor sea estar juntos por mucho tiempo más [hasta la muerte] luego del tiempo algunas cosas se vuelven “comunes” por ejemplo a veces no veo que cuando me hace reír me dice que me ama, pero si hoy ambos seguimos aquí y nos cuidamos al otro es porque existe amor”.
-Suena el teléfono- llamaba una de las hijas de la pareja y Vielka fue a contestar, llego el momento de hacerle la misma pregunta a Didimo.
Yo: “Didimo ¿Qué es el amor para ti?”
Didimo: “Caminar encontrarse muchos obstáculos, pero no te detienes, los superas y sigues adelante, al final no recibes un reconocimiento, pero debes estar feliz de haberlo logrado y recordar que no lo haces solo, caminas junto al otro a la par, el triunfo es de ambos”.
Yo: “¿Su relación es similar a la de un cuento de Disney?”
Didimo: “La princesa consiguió a su príncipe así que imagino que sí –ríe- aunque las cosas no son tan lindas como se ven en las películas, a veces nos recuerda el ideal al que queremos llegar, aunque creer en patrañas sirve para desilusionarte cada vez más”.
Vielka: “El problema es que siempre dicen “y vivieron felices para siempre” luego de presentar la imagen de la boda, pero las cosas no son fáciles, eso le hemos intentado enseñar a nuestros hijos, aunque suena muy lindo, está un poco lejos de la realidad, aunque duela decirlo cada vez estamos más lejos de ese ideal propuesto en esas películas, eso sigue causando mayores desilusiones, así que lo correcto es el balance entre la realidad y la ficción”.

Yo: “¿Cuántos hijos tuvieron?”
Didimo: “Tuvimos 4 hijos, 2 hombres y 2 mujeres, el más grande [Alan] tiene 33 años y nos ha dado dos nietos”.
Vielka: “La alegría más grande es poder ser abuelos, y que cada uno de ellos se haya convertido en profesionales, ya a los más grandes no molestamos porque tienen otros problemas, los otros son profesionales y nos cuidan”.
Yo: “¿Me causa mucha curiosidad como consiguieron a Lobo?”
Vielka: “Nuestra hija estudia Administración Aduanera [ultimo año] y en su trabajo se encontró a un joven doctor de Estados Unidos que ya había visto un par de veces en alguna de las discotecas de aquí del Casco, ahí empezaron a hablarse y conocerse, siempre decía que no había conocido una mujer tan hermosa como ella en toda su vida, ellos se fueron enamorando y ahora piensan en casarse, aunque a ella todavía le cuesta un poco el idioma, ya ha aprendido bastante, él como uno de los regalos de conquista le regalo a “Snow” y bueno ahora lo hemos adoptado como un hijo”.
Yo: ¿Su hija saco lo hermosa de la mamá?
Didimo: “No, no nada de eso, se parece a mí. Ella tiene mi color, mi belleza, tiene todo de mi”.
Vielka: “En eso le doy la razón al viejo. Tiene su color y algunos parecidos a la abuela [la mamá de él] pero la personalidad que tiene es la mía.

Yo: “¿Le gusta su nuevo estilo de vida? “
Vielka: “Nombre, vive en la “yeyesada” en Punta Pacifica con lujos y el mar de frente, pero ella dice que prefiere acá, el “ghetto” acá la gente es más cálida y amigable, mientras que allá según ella se aburre porque la gente no habla y siente que hasta la discrimina, pero eso pasa con cualquiera, algunos piensan que el dinero lo es todo y los hace mejores personas, pero no dejamos de ser personas, y no debe porque cambiarnos”.
Didimo: “Yo le digo que intente cambiar a las personas en el fondo todos tienen esa parte de buena gente que esta oculta, así como dice “Vielkis” acá en el barrio una ex vecina se caso con un italiano con mucho dinero, tuvieron una hija y abrió un par de tiendas, bares y restaurantes aquí en la “terraza” [refiriéndose al barrio] y olvido de donde venia, nos trata mal a todos, como si fuéramos menos, el dinero la cambio, de tal manera que hasta los que eran sus amigos antes cuando le van a pedir trabajo quisiera pagarles una mísera, porque es “mucho” para lo que sabemos hacer, es una lástima”.
Yo: “¿Por qué le llaman”la terraza”?”
Vielka: “Cuando existían las pandillas en todo su esplendor aquí en el barrio hace unos 12 años –expresa- cuando no había turismo porque esto era robo a todos, incluso al pobre, las pandillas de Santa Ana y el Chorrillo le llamaban a este lugar “La Terraza” por la vista que tenían cuando mataban a alguien que era directo al mar y se asemejaba a como si estuvieras en una terraza”.
Yo: “¿Cuál es el mayor problema del barrio?”
Vielka: “La venta de drogas, aunque la policía se ha metido mucho en el barrio, a eso se dedican muchos de lo que aquí viven y viene gente de todos los estratos a comprar, por esas cosas es que las autoridades tienen argumentos para sacar a las personas de sus casas, porque luego de un tiempo es como volver a los problemas del pandillerismo pues también los buscan para matarlos o a sus familias, y esto se vuelve un problemón”.
Didimo: “Yo pienso que es más la mentira que nos pegan, cuando se quemaron los caserones de calle 9va este, salieron a decir que les darían solución y aún esas personas esperan, es igual que cuando sacan a las familias de sus casas le dicen que le darán solución y demoran años, a veces nunca llegan o los quieren mandar para Chepo o Pacora, eso es un cambio radical o imagina que los manden para el Chorrillo –se asusta- los pandilleros no olvidan y será ajusticiamiento”.
Yo: ¿Cuál es el mayor problema del país actualmente?”
Vielka: El –se refiere a Didimo- se pone bravo porque lo diga, pero el país está parado, todo está muy caro y cada vez la situación es más difícil, a veces las cuentan nos dan y bendito –mira su imagen del divino niño- que tengamos hijos que nos pueden tender la mano en esos momentos tan difíciles, es mejor dejar esto de los que robaron, pues todos los gobiernos roban y hay que investigar a todos, no solo a Martinelli, si nos vamos a quedar así mejor dejarlos libres y seguir”.

En este momento yo procedí a explicarles los efectos económicos que causa la corrupción política, el porqué es importante dejar un precedente donde no exista impunidad para quienes cometen ese tipo de crímenes y porque era complicado atender los casos de otros gobiernos –Didimo interrumpe-
Didimo: “Eso le digo yo a ella, pero no me hace caso, la única manera de que tengan temor para meter la mano y llevarse la plata es que la justicia le caiga con todo su peso, es algo que no podemos seguir permitiendo de ninguna manera, pues tiene que acabar, el mayor problema aquí es que la gente prefiere evitar que la justicia actué porque igual que ella-se refiere a Vielka- todos roban, pero no significa que no debemos poner un alto a los robos, posiblemente si no llevaran esa plata los productos podrían bajar de precio”.
Yo: ¿Cuál es su mayor sueño?”
Vielka: “Ver a mis nietos crecer, esperar que mis dos hijos que se están graduando lo hagan y se conviertan en profesionales de buen corazón que el día que les toque educar a sus hijos le enseñen los mismos valores que nosotros les dimos a ellos, así nos aseguramos una mejor generación. Eso es muy egoísta, yo también quisiera que hubiera mejor educación y algunos aprendieran a que la violencia es un problema tan complicado y no se trata de meter a la gente a la cárcel”.
Didimo: “Yo deseo pasar el ultimo rato con mi familia, con mi “vieja”, mis hijos y nietos en un Panamá más diferente donde nos olvidamos de la plasticidad y recordemos que “familia es familia” como dice el vecino Rubén, eso es lo único que vale en esta vida, te digo pido unión de familia y menos plasticidad.
Vielka tiene un poco más de 50 años [me pidió no revelar su edad] toda su vida ha vivido en el Casco Antiguo, estudio administración de empresas, ha trabajado en la empresa privada como en el gobierno, para ella fue una razón de orgullo cuando en la institución que trabajaba y vio que existía una irregularidad, fue a la contraloría y denuncio lo que pasaba, presento su renuncia y ayudo a solventar el daño realizado al Estado. Es una persona con una actitud más seria, analiza y tiene mayor malicia, cuando toma confianza cambia su forma de ser, por más de media hora no me cruzo ninguna palabra, luego no dejaba hablar a su esposo, pues tenia mucho que decir.
Didimo tiene 66 años pronto cumplirá sus 67, aunque no ha vivido toda su vida en Casco Antiguo siente que no existe un lugar que pueda ser mejor para vivir que ese, se ha dedicado toda su vida a ser contratista [hace de todo] ha tenido clientes de todo tipo en todas partes del país. Se siente orgulloso que siempre ha sido capaz de reconocer los errores que ha cometido y ha hecho el esfuerzo para arreglar el daño, tiene una personalidad muy alegre, puede resultar que ganarte su confianza no es tan complicado, pero es una persona que casi hay que sacarle las palabras de adentro, pues solamente cuando se siente identificado es que comenta con fluidez, para el reír es la medicina al dolor con el que a veces carga.
Vielka y Didimo posiblemente no cumplen con el estereotipo de los cuentos de hadas, si bien han sido y siguen siendo felices estando uno con el otro, han sufrido y pueden relatar historias con las que se erizan la piel y te hacen cuestionarte a lo interno como es posible que sigan juntos, el amor por lo menos para esta pareja es una constante prueba donde solo puedes vencer cuando resistes y tienes voluntad, tienen sus diferencias en las que ellos reconocen están las razones para sostenerse, pues se complementan y encuentran su balance.
Conocerlos a ambos fue una gran oportunidad, son personas sinceras y sensatas, reconocen que no todo en la vida es color de rosa [como dicen popularmente] que la vida te pone difíciles obstáculos, pero lo importante es no rendirse y aprender de ellos cuando suceden, me quedo de ellos con lo que me dijeron “Si, ya sabemos que las cosas son difíciles, porque tomamos retos que no podemos superar, si lo tomas síguelo hasta el final”.

[Nota Editorial: Con esta pareja hable un poco más de 3 horas, pero la buena conversación provoco que ni me diera cuenta de la cantidad que había pasado, nuestra conversación termino de manera más inesperada cuando su hija llego a buscarlos, me invitaron nuevamente a su casa. Confieso que fue durante toda la conversación (incluso antes de terminar) que les realice las preguntas sobre su relación y el amor, no fue su tema preferido, son personas que les recomendaría conocer queridos lectores.]